
Alicia miraba la casa cuando apareció un lacayo con una invitación de la Duquesa para jugar al croquet. El otro lacayo que recibió la invitación, la aceptó y cuando el otro lacayo se fue, Alicia se atrevió hablar con él.Como decía tonterías, Alicia entró en la casa y dentro había una cocinera cocinando una especie de puchero con mucha pimienta. Al lado, estaba sentada la Duquesa con el bebé en las manos cantándole una na na y al lado de una chimenea había un gato con una ancha sonrisa. La Duquesa se marchó y le entregó el bebé a Alicia que, ésta le saco afuera y el bebé se convirtió en cerdito. Alicia vió al gato y éste le dijo que fuera a ver o al sombrerero o a la Liebre de Marzo. Alicia se fue a ver a la Liebre de Marzo en cuando el gato se marcho y, al pensarlo, Alicia se dijo a sí misma que hubiese sido mejor visitar al sombrerero vaya a ser que la Liebre de Marzo estuviera loca.