De paredes negras y apagadas, el castillo se alzaba tenebrosamente sobre unas colinas vacías de todo rastro de vida. Siempre que se hablaba sobre él, se describia con palabras temerosas. Entre sus muros no se encontraba color alguno a parte del negro y el gris .No habia en él calidez ni ternura, sólo un frío sepulcral que lo invadia todo. Se decía que todo aquel que pasase una noche allí, al día siguiente carecía de alma y conciencía de sí mismo.
Un trueno escalofriante resonó en las frías paredes del castillo cortando el silencio sepulcral que en ese momento lo inundaba.
El siervo , qe era sin duda el más apuesto de castillo, a pesar de ser esclavo. tenía una cara cn facciones masculinas y bellas, su pelo rubio le caía sobre la frente en mechones desordenador y tanía unos ojos grandes y expresivas de color azul cielo. Llevaba una vestimenta muy pobre por el hecho de ser siervo, pero era una persona muy fiel y sincera a la vez que buena persona.
Tragó saliva a la misma vez que llamaba desesperadamente a la puerta de los aposentos de su señor. Que era una habitación bastante amplia, ya que la habitación era del rey.Era muy distinguida de lo demás aposentos era más lujosa, la cama era de la mejor calidad que había tenía tres ventanas para que cuendo él se despertase pudiera darle la luz del sol.
Viendo que no obtenía respuesta alguna,abrió la puerta sin más dilaciones. La escena que encontró fue completamente inesperada, por lo que se quedó con la boca abierta.
Su señor . Sir Mckeage, se encontraba apoyado contra la ventana,y contemplaba la noche con una enorme tristeza .
-Nos vuelven a atacar- dijo con voz monótona adivinando lo que venía a contarle su fiel vasallo.
-Sí, señor - respondió éste apresuradamente, con los nervios a flor de piel- sus soldados esperan su incorporación a la batalla. para que así pueda liderarlos.
Claro que sí, Morgan. Quiero que te unas de inmediato a los arqueros. Puede que nos sirvas de ayuda- Sir Mckeage, que ya llevaba puesta su honorable armadura, agarró su espada y se dispuso a salir -Pero antes asegúrate de que las mujeres y los niños estén bien escondidos en los pasadizos.
Lo que no sabía Sir Mckeage, es que Morgan ya se había encargado de la proteción de las mujeres y los niños.
-Sí ,señor- hizo una torpe inclinación.
Sir Mckeage empezó a caminar hacia la encornizada lucha, pero antes se volvió y miró a Morgan a lo ojos.
-Otra vez se trata de los Lancaster ¿ verdad ?
Morgan asintió apesadumbrado. Hacía varios meses que los Lancaster habian demostrado un extraño deseo de apoderarse de las tierras de los Mckeage .
Sir Mckeage hizo una mueca de repugnancia , para nada sorprendido por la identidad de sus atacantes , y entonces se marchó .
Morgan ,rapido como el viento encontró un arco y flechas. Y un tanto excitado por la oprtunidad que se le presentaba de mostrar su agilidad con el arco, el joven siervo se encaminó hacia la batalla.
A kilometros de deistancia del combate se encontraba lady Lancaster,que tenía una redondíta, tenía una frente inteligente, una ojos azules grandees, la nariz era fina y larga su boca habladora , el cuello elegante, sus dientes alienados y blancos, sus mejillas rojas, labios finos y sensuales, sus cejas finas y cortas, su color moreno, su cabello largo y rubio. Su forma de ser era malvada solo pensaba en ella sólo quería matar al rey contrario, era lista, barbara y muy rencorosa.
Canturreaba felizmente mientras miraba su hermoso rostro en el espejo de su habitación.
-A estas alturas mi marido ya habrá conseguido invadir el castillo de mis antepasados- gorjeó alegre.
Aunque no quería en absoluto a su arido, si que era consciente de su fiereza y en los despiadado que podía llegar a convertirse.
-Por supuesto, mi lady- contestó Mary, su dama de compañía a la que inexplicablemente lady Lancaster le habia cogido cierto afecto. La joven era pequeña y delgada.Siempre que alguien hablaba con ella, bajaba su mirada del color del chocolate, timida y atenta , jamás se le escapaba ningun detalle.
era la más observaora del castillo, y la más callada . Su pelo negro como el azabache, caía en desordenados mechones por su rostro en forma de corazón, adornado por unos labios finos y femeninos muy expresivos; su narís, pequeña y graciosa sólo embellecía más su cara. Siempre era humilde con los demás, nunca juzgaba a nadie.Preferia hacer sus tareas sin distraerse y con eficacia.
Era raro debido a la famosa frialdad de la que se caracterizaba Elisabeth Lancaster.
-Encuanto vuelva a pertenecer a nuestra familia , resolveré de una vez por todas la estúpida predicción de esa vieja bruja,y así demostraré que se equivocaba- hizo un gesto con la mano desdeñoso.Hoy en día todo parece nacer de mentiras y farsas.
Mary observó a lady Lancaster en silencio,sin duda la señora más bella que habia conocido.Rubia, de ojos azules , era alta y orgullosa, y su figura era curvilínia y voloptuosa. Sólo su cruelda era mayor que su belleza.
-Por supuesto, mi lady.
-¿Es que sólo sabes decir eso? ¡Dime qué opinas! -le ordenó irritada.
Mary miró sus zapatos azorada.
-Pu-pues...creo que..si de verdad existe ese muchacho, podría morir hoy luchando , y así jamás conseguirías conocerle - balbuceó con sinceridad.
Lady Lancaster se quedó se quedó repentinamente en silencio , pero pronto volvió adoptar su pose de indiferencia.
-Si así ocurre, entonces el destino me ahorrará el trabajo sucio respondió con una voz afilada.
Lady Lancaster ajena al estremecimiento que provocaron sus palabras en Mary, recordó una vez más aquella noche tormentosa de hacía ya cuatro meses.
Una de sus siervas había ido a llamarla diciendo que una desconocida solicitaba su presencia y Elisabeth frustada y furiosa por la interrupción de su cena, se había dirigido a pasos bruscos hacia la entrada del castillo.
Su indignación aumentó sobremanera cuando vio que quien decia querer hablar con ella no era nada más ni menos que una vulgar vieja sin ninguna importancia social.Tenía una cara muy pequeña y arrugada, con unos ojos pequeños y almendrados. Con una nariz larga y torcida, unos pelos canosos, estropagosos y no muy largos recogidos con un pequeño moño. Tenía un aspecto muy serio y tenía cara de pocos amigos. Llevaba una ropa muy pobre y algo rota y en su cabeza llevaba un pañuelo bastante sucio.
-¿Quien eres y a qé vienes a estas horas?- preguntó sin ninguna calidez en su voz hacia su inesperada invitada.
La anciana, que se reguardaba del frío con una zarrapastrosa capa, la miró sulpicante.
-He venido porque necesito un lugar donde quedarme esta noche, si no moriré de frío humilde señora. Si me acoge en su castillo sólo ésta noche , acambio le daré información valiosa.
Elisabeth la miró con desprecio ¿ Qué demonios iba a poder decirle esa desgraciada vieja que tuviese valor?
-No necesito saber de las hablidurias de una anciana apenas ya cuerda.¡Echenla!- ordenó a sus guardias- y no quiero que se me vuelva a molestar. Se dió la vuelta , dispuesta a volver hacia el comedor y a ignorar las lastimeras súplicas de la anciana mientras era empujada despiadadamente hacía la salida del castillo.
-¡No!¡Maldita mujer, no tienes corazón!-chilló estridentemente-En el lugar del que procede tu linaje nació hace veinticinco años un niño.Sangre de tu sangre él esta destinado a hacerte caer hacia lo más bajo, ¡Tal y como mereces!- sentenció la vieja ahora con la voz teñida por la rabia.
Lady Lancaster se quedó paralizada y se dio la vuelta lentamente para sostener la mirada negra y sabia de la anciana.
<<>>
susurraron unas voces en la retorcida mente de Elizabeth.
-Haced que salga de aquí ahora mismo, y si vuelve a acercarse a estas tierras, dad la orden de que la persigan y la maten- susurró con voz gélida, y después volvió hacia el comedor.
Lady Lancaster volvió a la realidad de inmediato.
Ahora ya hacia musho de eso y si Dios lo queria, esa maldita bruja estaría ya muerta.
Después de aquel día había convencido a su manipulable marido de que debian recuperar las tierras que hacia siglos le habian arrebatado limpiamente los Mckeage mediante una batalla. De allí era de donde procedía su linaje.
Donde la anciana habia dicho que nació quien le haria caer hacia lo más bajo.
Era una pena que los Lancaster hubiesen ganado , teniamos que irnos sin nuestras cosas a un lugar más abandonado, a un lugar que no era nuestro hogar.Muchos habian muerto para nada pero aun así,todos decian que habia luchado de maravilla. aunque no hubiera defendido al castillo como tenia que hacerlo. Yo en realidad no estaba deacuerdo con los demás en eso.
Aunque savia que era bueno con el arco no habia sido capaz de proteger a los habitantes del castillo. Pero de eso ya hacia meses y aunque seguia estando disgustado conmigo mismo me gustaba en cierto modo la idea de que Elisabeth Lancaster no había conseguido lo que en verdad queria. Mi señor negociaba con otros nobles para quitarle a Elisabeth Lancaster el favor del rey. Ya que los Lancaster eran sus favoritos, ahora que habian ganado tantas batallas. Pero gracías a Dios tenia a dos personas muy importantes a mi lado. Max y Peter, un juglar y un clerigo del castillo de los Mackeage, que ya que no tenían hogar ivan de pueblo en pueblo cantando y recitando las hazañas de los heroes. Y se habian enterado entre sus largos recorridos por las calles de que habia una iglesia en la que todos los monjes no paraban de hablar que tenian que hacer algo para borrar del mapa a los Lancaster. Ya que creian que los había poseído el demonio. Y también se enteraron de que Elisabeth Lancaster estaba buscando un mundo fantastico bajo tierra, que le daria muchas riquezas y tierras nuevas. Y mucha fama en palacio.
Pero eso no me importaba ami, lo unico que me importaba era volver a ser feliz con la gente qeu yo queria, que era poca. Y volver a tener un hogar como el de antes.
Pero para eso quedaba mucho, porque mis amigos Max y Peter, Su cara era ancha llena de arrugas, tenía una frente arrugada e inteligente unos ojos verdes y pequeños, la nariz era gorda, chica, su boca grande , el cuello apenas se le veía, sus dientes eran negros, era calvo. su forma de ser es buena ayudaba al rey bueno era listoy contento.
Me habian dicho que se avecinaba una batalla campal.
Sin casa, sin familia, sin felicidad.
sólo había espacio para un sentimiento: el odio. Eso es lo que sentía Morgan a cada instante, a cada segundo. Iba a vengarse, lo tenia clarísimo . Era lo único en lo que pensaba, en cómo asaltar su antiguo hogar: El nuevo castillo de los Lancaster.
De lo que estaba seguro era de que lady lancaster no le iba a dar tiempo a encontrar ese lugar bajo tierra para adquirir poder.
El acabaría con ella. Lo haría , sin prejuicios.
Mientras Morgan planeaba su ataque inminente hacia su castillo, Elisabeth Lancaster buscaba furiosa a su marido.
-¿Por qué nos atacan unos monjes estúpidos?- preguntaba ella rabiosa una y otra vez.
Una emoción desconocida se habia instalado en el interior de Elisabeth: Miedo. Nunca antes lo habia sentido, pero era así. Sentía su temor, por perderlo todo y sus tierras, su poder e incluso a Mary.
- No losé, sólo quiero que te escondas, querida. tenemos que defendernos, y tú eres una mujer- dijo su marido, Sir Lancaster como si el hecho de pertenecer al género femenino fuera un insulto- Solo estorbas si te quedas aqui en medio.¡Lárgate!
Ella, horriblemente heridda por sus palabras, se marchó corriendo a su habitación desobedeciendo a su marido al no esconderse de sus asaltantes.
Allí, se tiró al lecho y lloró impotente.
Jamás habia enseñado a amar. Sólo a despreciar a cuantos la rodeaban, y a preocuparse por dos cosas: la belleza exterior y el poder, nada más.
Su corazón era frío como el hielo, pero ¿Acaso ella había tenido la culpa? No, sino quienes la habian instruido a apreciar cosas tan superficiales en la vida.
Escondido entre las sombras, Morgan contemplaba la entrada del castillo de los Lancaster.
Con el desprecio haciendo eso en su alma, se caló con facilidad en el interior del castillo.
¿Por qué había tan pocos soldados vigilando? Él no recordaba a tan pocos tras la batalla entre su gente y los Lancaster.Seguramente los habría atacado ya la iglesia.Si , eso era lo mejor para llevar a cavo sus planes.
Recorrió los pasillos que tan bien se sabia hasta llegar a antiguos aposentos de su señor.Seguramente aquellos desgraciados,se habrían quedado con aquel lugar para dormir.Cuando entró se encontró con una bella mujer de su edad,rubia, y vestida con ropajes de seda.
Era ella.
Desenvainó su espada suavemente,para no alertarla de su presencia,ya que se encontraba de espalda a él, mirando por la ventana.
Ella se giró rápidamente al oír el entrechocar del metal y entonces se encontró con su viva imagen en el rostro de un hombre.
Conmocionada por la aposición de Morgan, quien parecia una bestia salvaje, Elizabeth decidió guardar silencio.
Era él.A quien ella buscaba.
-Morirás por lo que has hecho-rugió Morgan abalanzándose sobre Elisabeth lloraba, pero no de miedo, sino de añoranza.
-¿ Morgan ?-sollozó ella, reconociendo a su gemelo perdido hacía ya tantos años.
Durante su infancia él había sido el unico que le había mostrado amor y cariño. Él la había protegido siempre de los demás, hasta que a los ochos aos un criado secuestró y se lo llevó para siempre.
Dejándola a ella sola, desprotegida.
-¡Tú no me conoces maldita bruja! ¡Nos ejaste sin hogar a tdos sólo por poder!-cegado por la furia, Morgan le cortó limpiamente en el cuello dejando un reguero de sangre en su espada.
Lady Lancaster, medio muerta y sintiendose traicionada por el comportamiento de su gemelo, le dijo entre nipidos sangrientos.
-¿No me recuerdas, Morgan?
Ni si quiera él la queria ya.
¿Para qué seguir viviendo entonces? Aceptaria su muerte con gusto.
Morgan, extrañado por su pregunta, la observó atentamente, y entonces, con horror, recordó.
-¡No, hermana!-se arrodilló junto a ella y la estrechó contra él-¿Qué he hecho?
Los recuerdos llegaron a él como puñaladas en su corazón: Una niña pequeñita, apenas crecida para su edad,vulnerable, a quien nadie la queria por su mujer, a quien él siempre habia querido con devoción.
Su hermana, su hermanita.
-Siempre lloró tu ausencia-hipó ella en susurros, apenas ya con fuerzas, y con los ojos brillantes por las lágrimas-Morgan, mi querido Morgan.
De repente sus ojos dejaron los brazos de su gemelo.
-¡No!-gritó Morgan angustiado-¡No, por favor!.
Oyó a los soldados al otro lado de la puerta.
Ya no había esperanzas. Había matado a su hermana. Él, con sus porpias manos.
Sabiendo que si no lo hacía él de todos modos lo despedazarian los soldados, Morgan cogió su espada manchada con la sangre de su hemana, y sin preámbulos, se mató, suicidándose, condenandose a una eternidad de pecado fuera del cariño de Dios.
Y así acaba la historia sobre Morgan el guericio y su hermana la implacable Lady Lancastes.
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viernes, 26 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
Opinar sobre los inmigrantes y si yo lo fuera.
Los inmigrantes que vienen a mi país, la mayoría no me gustan porque vienen para robar no todos y trabajan más que nosotros pero porque cobran mucho menos. Los moros, los que e visto no trabajan, tampoco todos y los rumanos no me gustan algunos porque roban y prostituyen a las mujeres que son vecinas mías, para eso yo veo que los echen y dejen a los que se lo merezcan venir aquí para sólo robar y meterse con nosotros y no hacer nada. En mi opinión yo haría lo mismo que Sarkozy, echar a todos menos los que tengan papeles y trabajen y se lo merezcan.
Yo si fuera a otro país, quisiera que me trataron bien, porque si voy es para disfrutar del país o para trabajar, no voy air a robar ni a meterme con nadie, voy a disfrutar de el país y a trabajar.
Los chinos son muy desaboridos pero hay poco que sean buena gente, porque cuando vienen, al día siguientes tienen un local y montan una tienda y eso no es así, porque los españoles están en paro, para eso que se lo den a nosotros digo yo. Cuando los españoles vamos a otro país no nos dan un local para una tienda.
Yo si fuera a otro país, quisiera que me trataron bien, porque si voy es para disfrutar del país o para trabajar, no voy air a robar ni a meterme con nadie, voy a disfrutar de el país y a trabajar.
Los chinos son muy desaboridos pero hay poco que sean buena gente, porque cuando vienen, al día siguientes tienen un local y montan una tienda y eso no es así, porque los españoles están en paro, para eso que se lo den a nosotros digo yo. Cuando los españoles vamos a otro país no nos dan un local para una tienda.
Mi vida en la Edad Media como: Noble
Yo sería un noble para luchar con mi patria, haría lo posible por proteger a mi rey por si me ve que hago buen trabajo que me dé descanso para estar más tiempo con mi mujer e hijos, también lo protejo para cobrar más y que me dé tiempo para estar mucho tiempo con mis hijos y enseñarles a luchar. Yo moriría por mi familia igual que con el rey, intentaría llevarme y conocer al rey lo más posible para que me invite a cenas y charlar, sería su gualda espalda preferido, todo los días me dice que haga algo y me libro de batallas porque estaría a su lado protegiéndolo, yo soy el que va a la guerra en caballo al lado de el que si nos tenemos que escapar nos aligeramos y a la vez lo protejo y así hasta que pudiera.
Está sería mi vida si fuera un noble proteger y estar con mi familia.
Está sería mi vida si fuera un noble proteger y estar con mi familia.
lunes, 15 de noviembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Mis primeros días en clase.
Bueno llegué al instituto y mire la lista y me tocó con mis amigos Iván y el Chipi y me alegré mucho y fuimos a la clase, y aparte había muchos más amigos que conocía y la clase me gusta mucho, solo le falta un aire porque hacía mucha calor. Todos nos sentamos y llegó la señorita para darnos el horario, pero al rato dijeron que el horario estaba mal, hasta los siguientes días que me lo dieron, nos dijeron que profesores nos tocaban.
Al día siguiente dimos clase rellenamos papeles, y apuntamos los cuadernos que había que llevar y conocimos a algunos profesores nuevos, en el recreo a hablar con todos mis amigos. Casi a la semana o a la semana nos han dado los libros y no ve si pesaba la maleta, me dolía la espalda y al fin hemos empezado a dar clase normal como simpre mi tutor se llama Lorenzo y en un poquito cansino pero es buena gente.
viernes, 28 de mayo de 2010
Escena 3: En el jardín de los Capuletos.

Romeo visita a Julieta sin que se dé cuenta nadie y el le jura su amor a Julieta. Se besan y Julieta se va. Pillaron a Romeo y a Mercuccio y pelearon Tybal y dos soldados Tybal hiere a Mercuccio y Romeo mata a Tybal. Romeo ayudo a Mercuccio y fueron al cirujano, sale Julieta y se da cuenta de que por su culpa tybal su primo está muerto se confiesa a su confesor.
Escena 2: En el baile de máscaras.

Mercuccio y Romeo se van a la fiesta de casa de Julieta a ver el baile de Julieta. Romeo va a ver a Julieta le besa en la mano y de repente vino la madre a llamar a Julieta, y se tuvo que ir pero Julieta le dijo que la esperase pero cuando acabó con su madre fue a buscarlo y no está.(Me pare se k Romeo se ubiera esperado pero no se entero y se fue en vede quedarse)
jueves, 20 de mayo de 2010
Escena 1: En la puerta de los Capuletos.
jueves, 29 de abril de 2010
Capitulo 12: La declaración de Alicia.

Alicia estaba el en juicio y como creció se levantó a toda prisa y tiró a todo el mundo,m el rey puso en su cuaderno una norma nueva, pero Alicia se dio cuenta y discutieron. La reina mandó a cortar la cabeza pero Alicia como solo eran cartas no se preocupo y se le tiraron encima y se los intentaba quitar. Alicia se despierta y estaba la hermana y le contó la historia y ella. Cerro los ojos y se imagino esta en el país de las maravillas.
Capitulo 11: ¿Quien robo las tartas?

Alicia entra en el juicio, empiezan a llamar a los testigos, el primer testigo fue el sobrero, después la cocinera de la duquesa .Empezaron a interrogar con cosas absurdas y la cocinera cuando hay jaleo se va. El sombrerero por mucho que respondía nada servía, después iba la cocinera el lirón habló y en ese momento la cocinera se fue. Alicia si creer empezó a crecer sin esperar hacerlo otra vez y más tarde la llama para el estrado.
viernes, 16 de abril de 2010
Capitulo 9: La historia de la falsa tortuga.

Alicia estaba con la duquesa cuando apareció la reina. La reina llevó a Alicia a un grifo para que le contara la historia de la falsa tortuga, la tortuga empezó a contarle la de cuando estaba en la escuela pero Alicia no entendía nada porque se equivocaba en las palabras y el grifo le dijo que le contara la historia de verdad.
martes, 6 de abril de 2010
Capitulo 8: El croquet de la reina.

Alicia se acercó y vio a tres jardineros discutiendo, se llamaban cinco, siete y dos porque eran cartas, estaban asustados porque tenían que poner un rosal rojo y pusieron uno blanco. Alicia mira y vio a diez cortesanos, soldados y diez infantes reales y después apareció la reina habló con Alicia y dice ¡Qué le corten la cabeza! y también le quería cortar la cabeza a los tres jardineros la reina invito a Alicia a jugar al croquet. Comenzaron a jugar el palo era un flamenco la bola un erizo y los aros son soldados, ellos quería ir y tuvo una aparición no sabía que era pero vio una sonrisa y se dio cuenta que era el gato.
domingo, 4 de abril de 2010
Capitulo 6: Cerdo y pimienta.

Alicia miraba la casa cuando apareció un lacayo con una invitación de la Duquesa para jugar al croquet. El otro lacayo que recibió la invitación, la aceptó y cuando el otro lacayo se fue, Alicia se atrevió hablar con él.Como decía tonterías, Alicia entró en la casa y dentro había una cocinera cocinando una especie de puchero con mucha pimienta. Al lado, estaba sentada la Duquesa con el bebé en las manos cantándole una na na y al lado de una chimenea había un gato con una ancha sonrisa. La Duquesa se marchó y le entregó el bebé a Alicia que, ésta le saco afuera y el bebé se convirtió en cerdito. Alicia vió al gato y éste le dijo que fuera a ver o al sombrerero o a la Liebre de Marzo. Alicia se fue a ver a la Liebre de Marzo en cuando el gato se marcho y, al pensarlo, Alicia se dijo a sí misma que hubiese sido mejor visitar al sombrerero vaya a ser que la Liebre de Marzo estuviera loca.
Capitulo 5: Consejos de una oruga.

La oruga empezó a dirigiese a Alicia en un tono demasíao grosero hasta que se tranquilizó y, Alicia le dijo su problema. La oruga dijo que comiera seta, y, Alicia delicada mente, lo comió y su cuello creció y se podía mover como una serpiente y una paloma se marchó asustada creyendo que quería comerse sus huevos. Alicia, llegó al claro del bosque y vio una pequeña cosita. Como era muy pequeña la casa y Alicia, se comió las setas del bolsillo y volvió a la casita después de reducir su propio tamaño.
martes, 2 de marzo de 2010
Capitulo4: La casa del conejo

Alicia escuchó murmurar al conejo ¡La Duquesa! ¡La Duquesa! Alicia se dio cuenta que estaba buscando algo, cuando el conejo la vio le dijo ve hacia allí y trae me unos guantes y un abanico y el la casa del conejo había una bebida pero no ponía bebemé pero ella se la bebió tan ligera que creció no cabía en la casa y llega el conejo y llama a su criada que estaba cogiendo manzanas y llego con los amigos empezaron a tirarle piedrecillas y le dieron hasta la cara. Comió piedrecillas y se volvió pequeña y salió y se fue corriendo porque le querían coger después se encontró un pero huyó de él y pensó que puedo beber para crecer y miró una seta y miró arriba y había una oruga fumando una pipa.
martes, 23 de febrero de 2010
Capitulo 3: Una carrera loca y una larga historia

Alicia salió del agua con el ratón y había muchos animales, estaban mojados y el ratón dijo voy a contar una historia para secarse, pero no dio resultado. El dodo dijo que hicieran una carrera loca y la hicieron y se secaron. Alicia habló de su gata y se fueron todos y ella se quedó sola y escuchó unos pasos a lo lejos.
Capitulo 2: El charco de lagrimas

Alicia esta estirándose, se chocó contra el techo de la sala medía más de tres metros, cojió la llavecita de oro y corrió hasta la puerta. Se puso a llorar y formó un charco, al poco rato escuchó un ruidito y vio al conejo vestio a toda prisa y el conejo decía o la Duquesa la Duquesa. Como hacía calor empezó a abanicarse, cuando se da cuenta que empezó a encojer tiró el abanico, se estaba ahogando en su propio charco.Al rato cayó un ratón, y le habló pero no hablaba y dise el conejo bamos a la orilla y hablamos.
Capitulo 1: En la madrigera del conejo

Alicia estaba en el bosque y paso un conejo con una camiseta, a ella no le estraño pero cuando saco un reloj se sorprendio y el conejo se fue y ella se fue detras, se metio en la madrigera y ella no paraba de caer cuando llego, había una puerta y no cabia en la mesa había un líquido ella se lo bebio, se quedo chica y se dejó la llave en lo alto de la mesa. Después vio un pastel y lo iba a probar para ver si crecía y cogía la llave o encojia más.
martes, 2 de febrero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
El Libro Que Hemos Leído
Este libro trata de una niña, que se le murió el padre, al poco tiempo su perro , y la madre se juntó con él. Dentro de poco quieren casarse, y a la niña no le ha gustado, Por eso está muy triste. Además en el colegio hay unos niños k la acosan, y le hacen perrerías y ella está muy triste porque la madre se ha enfadado con ella y le quito el móvil, las llaves de la casa, y el televisor. Ella se acostó y escuchó al tío, y a la madre hablando de ella, el tío la estaba defendiendo porque ella se tomó bien, lo de que se casaran. El tío la comprendía y en el colegio cuando fue siguieron haciendole cosas los que la acosaban.
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